martes, 26 de enero de 2010

El obeso obseso

Cuánta paciencia, lunes 25 de enero de 2010

La sociedad más obesa es la sociedad más obsesionada por el deporte, los obesos obsesos. El deporte es cómodo de ver avituallado de comida basura, pero es menos grato de practicar. La obsesión de la sociedad obesa por el deporte llega a tal extremo que cualquier noticia negativa del deporte se convierte en un gran drama. En España, el deporte es sobre todo el fútbol y luego cualquier cosa en la que un español gane algo, desde el tenis hasta el rally Dakkar que se disputa a miles de kilómetros de Dakkar.

Llevamos dos días con la historia de un pibe que se rompió un hueso. Todos los fines de semana cientos de pibes se rompen un hueso, alguno en disputas deportiva. Algunos de ellos quedan con su vida deportiva arruinada por la factura. El tema es romperse el hueso en un partido de primera con las cámaras en directo. Entonces conocemos todas las versiones del drama, que si el pibe era de tal familia, que si el que le rompió el hueso fue a verlo al hospital, una noticia que demuestra de nuevo que lo normal es noticioso, que si todo el mundo está hecho polvo, en fin, que parece que más que romperse un hueso, el famoso pibe está ya no está entre nosotros.

Forma parte de una verdad desmedida cierta desde hace años: la expulsión de Cristiano Ronaldo, el pie roto del tal Filipe Luis, cualquier estúpida información deportiva colapsa la atención, mientras vamos viendo cómo bajan las noticias de Haití en los portales informativos, mientras miramos sin ver a una niña ensangrentada por otro atentado en Bagdad, mientras haya deporte, no importa que mientras tanto pasen cosas.

¿Quién no cabe?

Cuánta paciencia, jueves 21 de enero de 2010

Mira que nos gustaban los embutidos de Vic y mira que el ayuntamiento se empeñó en acabar con la buena imagen del municipio. Ahora, después de la protesta colectiva, Vic recula y acepta empadronar a emigrantes, o sea, a personas. Esto de las leyes es una puñetería porque impide a las personas ir donde les parece. Por esto de las leyes y de las fronteras, nosotros como europeos podemos ir a otro país de la Unión, pero desde que nazcas ahí enfrente, en África o en esa América que acogió canarios por miles hace décadas, pues resulta que ya no puedes viajar tan ricamente.

Dice que España sufre la crisis, pero no se lo crean, España es un país rico donde se vive de manera fantástica. Solo los países ricos se permiten mirar a los emigrantes por encima del hombro. España se convirtió en un país que mira con desprecio y desconfianza a aquellos que vienen aquí a buscarse la vida o a pasar un rato. La colección de visados y autorizaciones que debe sacar cualquier ciudadano latinoamericano sin nacionalidad europea es tremenda, incluso absurda. Ustedes pueden ir a las pescaderías de cualquier hipermercado y ver el pescado procedente de Senegal que se vende como oferta. Un amigo me lo decía: el pescado sí que nos llega, pero no queremos a las personas.

Ahora la emigración es cuestión de actitud política. Mientras un gobierno que se dice socialista, agobia con sus leyes y con su presión policial, una oposición de derechas afina las armas contra la gran lacra, contra el gran peligro, contra el chivo expiatorio de la emigración. Es una víctima ideal, débil, poco quejicosa y encima casi sin derechos. Ya se levantó la veda, y prepárense para lo que llega, nos lo dirán de muchas maneras pero el mensaje es el mismo: la culpa de todo es de ellos, no nuestra.

jueves, 21 de enero de 2010

La cola de las murgas

Cuánta paciencia, miércoles 20 de enero de 2010.

Todo intento de avance se encontrará con una reacción en contra. Pero la modernidad tiene sus riesgos, y más cuando se tropiece con el carnaval. Miren lo que está pasando en Santa Cruz de Tenerife, sin que se dijera cuándo iban a salir a la venta las entradas de la famosa final de murgas, ya había gente acampada ante la taquilla del Centro Internacional de Ferias y Congresos desde el pasado lunes.

Después de años de quejas, se planteó la solución drástica de poner las entradas a la venta solo por Internet. Lo que funciona para U2 y para el Festival de Benicàssim debería servir para la final de murgas de Santa Cruz de Tenerife, pero no. A pesar de todo, se formó la fila de casetas de campañas de personas que dicen no disponer ni de Internet ni de tarjeta de crédito, pero sí del suficiente tiempo libre como para estar casi una semana haciendo cola. Esa semana la podrían dedicar a muchas cosas, como buscar una manera de contar con Internet para asegurarse la compra de la entrada, pero no.

Salomónicamente, el ayuntamiento decidió poner a la venta 3.000 entradas en la taquilla, frete a otras cinco mil que saca en Internet. Y ahí sigue la fila de casetas. La decisión del ayuntamiento es acertada, no por poner las entradas a la venta en taquilla, sino por primar el avance y la comodidad de Internet frente a esa entelequia de hacer cola durante varios días ante una taquilla, porque tampoco puede ser que desde un ayuntamiento, y con la excusa de la final de murgas de turno, se prime la ociosidad, casi la vagancia, o mejor a esos románticos ciudadanos que a estas alturas se permiten vivir sin saber cómo funciona Internet y sin poseer una tarjeta bancaria. No sé si son unos locos o unos trasnochados.

miércoles, 20 de enero de 2010

Chuletada

Cuánta paciencia, martes 19 de enero de 2010.

Se vive una ola de indignación por las medidas de la Universidad de Sevilla para regular el tema de las chuletas. En realidad, se regula la manera como debe actuar el profesor en caso de encontrarse con alguien que copia. El asunto básicamente es que el alumno, por muy copión que sea, puede terminar el examen y una comisión es la que investiga si se copió o no. Tiene su lógica, porque hasta ahora los alumnos dependían solo del profesor sin margen de error, y ahora se busca respetar más sus derechos.

Los mismos profesores de la Universidad de Sevilla dicen que están muy indignados con la idea. Pero esto es como lo que le decía la pasada semana de los apuntes; lo raro es que a estas alturas, con toda la información a golpe de click, aún se sigan haciendo exámenes donde se pueda copiar con chuletas, o sea, exámenes de esos de escribir mucho pajullo y donde aprueba el que más se parezca a los apuntes originales, o sea, exámenes que piden chuletas a gritos. Hay profesores y asignaturas con tanto temario, tantas preguntas en los exámenes y tan poco tiempo para escribirlos, que a veces saca mejor nota no el que mejor retentiva tenga, sino el que escribe más rápido.Además, no deja de ser anacrónico en este mundo digitalizado que todavía se realicen a estas alturas exámenes de papel y boli, pero ahí está el gran dilema de la universidad actual, que en pleno siglo XXI vive como si todavía estuviera en los tiempos de Fray Luis de León.

Pero miren cómo la universidad de resiste y la manera en que se escuchan quejas sobre cualquier manera de modernización, plan Bolonia incluido. Es todo al revés, la noticia no es que se controle el tema de las chuletas poniendo el acento en los derechos del alumno, que es lo mínimo, la gran noticia sería que por fin se planteen un modelo educativo donde esos exámenes de memorizar, largar el rollo, o copiártelo, y olvidarlo al día siguiente sean cosa del pasado.

martes, 19 de enero de 2010

Fin de la gresca

Cuánta paciencia, lunes 18 de enero de 2010

La política dicen algunos que es el juego de llegar a acuerdos, el arte de lograr el consenso. Eso era hasta el otro día. Bueno, en realidad esa suele ser la tónica de la política en general, pero los medios de comunicación se quedan con la gresca, quizá porque la gresca es más vendible, a pesar de que los lectores huyen de la información política por mucho que la política se quiera parecer a cualquier edición del programa ‘Sálvame’. Por cierto, ‘Sálvame’ es un programa de televisión malísimo, no por su contenido vomitivo, sino por su mismo formato televisivo, por ese aburrimiento que destila en la cámara fija caminando de un tertuliano a un invitado. Digo esto porque ahora está de moda hablar bien de ‘Sálvame’ en los medios de comunicación y, vamos a ver, si no podemos meternos con los programas del corazón basura, al final resultará que no nos podemos meter con nada.

Pues la política a veces se convierte en buena política, se aleja de ‘Sálvame’, para entendernos. Es el caso de las negociaciones para lograr un gran pacto sobre la educación. Cada fuerza política cede un poquito, que de eso se trata. Por ejemplo, el Partido Popular está dispuesto a mantener la Educación para la Ciudadanía, siempre referida a contenidos constitucionales. Si alguien se miró algún temario de la Educación para la Ciudadanía vería que de eso iba esta polémica asignatura, de enseñar a los niños algo de la democracia en la que viven. Solo en algunos manuales se hablaba de los posibles modelos de familia, mencionando eso que levanta tantas ampollas en este país, eso de que los gays pueden casarse, adoptar hijos y fundar una familia. Qué gran polémica, mire usted.

Pero nuestros partidos políticos por fin deciden hacer eso, política, y sentarse a negociar sobre un asunto tan serio como es la educación, a ver si por un tiempo nos olvidamos de ocurrencias. Es tan serio como para que una formación política se olvidara por fin de un asunto que sirvió para montar la gran gresca en España, para convocar manifestaciones y para demostrar que no hace falta mucho para organizar una gran disparate, aunque esa polémica fuera una tremenda mentira.

lunes, 18 de enero de 2010

Cadáveres gratis

Cuánta paciencia, viernes 15 de enero de 2010.

Se agolpa el trabajo. Hay una noticia comentable, que esa del millonario menorquín que donó toda su fortuna a los príncipes de Asturias y a los nietos de Juan Carlos de Borbón. Menorca es una isla pequeña pero lo bastante grande como para tener su millonario y todo. Pero qué espíritu altruista el de este hombre como para donarlo a quien no tiene nada, como son la familia real española. Por cierto, dicen los Borbones que a este señor no lo conocen de nada. Pero en la vida es así, cuando más conocido y más poder tiene uno, menos le dejan pagar en los restaurantes, vamos, que todo es más fácil.

Pero en esta columna radiofónica nos gusta ser un poco inquisidores de los propios medios de comunicación. Hay un debate entre varios compañeros sobre la crudeza de las imágenes que se están publicando del terremoto de Haití. Excesiva. Menuda facilidad para enseñar bebés muertos. Todos los días llegan cientos de imágenes crudas a los medios de comunicación a través de los servicios de agencias de noticias. La labor de los medios y de los periodistas es seleccionar cuáles de esas imágenes son capaces de ilustrar mejor una noticia sin caer en el exhibicionismo inútil de sangre y vísceras. No conviene abusar de una crudeza excesiva, porque en lugar de informar, se provoca el rechazo. La crudeza se mide de manera sencilla: cuanto más distancia con el hecho, más fácil es mostrar imágenes impactantes, sobre todo de cadáveres. Así, es sencillo mostrar distancia con unos negritos haitianos. Pero nunca vimos imágenes de cadáveres destrozados por las bombas de los trenes del 11 M, ni de cuerpos reventados contra el asfalto de las personas que saltaron desde las torres gemelas. Incluso, y por poner un ejemplo más reciente, no vimos cadáveres en las fotos y vídeos tomados en el terremoto de Italia ocurrido en abril del año pasado. No se preocupen, está en marcha la caravana de la solidaridad, el momento ideal para que todos los occidentales nos sintamos un poco menos malos por tener dinero, y si hace falta enseñarnos a otro bebé haitiano, no lo enseñarán porque nunca eso llamado ética podrá terminar con una buena noticia.

Ese Silvestre

Cuánta paciencia, jueves 14 de enero de 2010.

La policía local de Las Palmas de Gran Canaria tiene trabajo para los próximos Carnavales. Les ha dado por multar a la gente que se disfraza y entretiene a los niños por la playa de las Canteras. Es el caso de Antonio Miguel López, un ciudadano, padre de familia, con tres hijos nada menos, que tras una visita a uno de los parques de Disney tuvo la idea de repartir caramelos a los niños disfrazado del Gato Silvestre y de Winnie The Pooh. Por cierto, el disfraz del osito lo tiene en reparación porque en la pasada cabalgata de Reyes le destrozaron, con perdón, la cola. Porque esa es otra, lo multan si va por libre, pero metido en la Cabalgata como que bien, sobre todo porque el señor lo hace gratis y no está el presupuesto para renunciar a nada.

Algunas personas ven sospechosa e incluso un poco friki la dedicación de este buen hombre. El caballero lo justifica de manera sencilla, solo con ver las caras de los niños, merece la pena, dice. Y es verdad. Los agentes de la policía local no tuvieron mejor ocurrencia que multarlo por realizar una actividad pública sin autorización en el paseo de Las Canteras de Las Palmas de Gran Canaria. También le acusaron de repartir caramelos sin permiso sanitario. Mira tú por donde, el tradicional rito de repartirle caramelos a tus compañeros de clase por tu cumple es ilegal. En algunas empresas, como en este ente público, tenemos por costumbre traer unos dulcitos, unas croquetitas o una tarta para los coleguis de curro cuando hay cumpleaños. En cualquier momento hacen una redada y nos cierran el tinglado.

Más allá de la monumental broma del Silvestre multado en Las Palmas de Gran Canaria, cuidado con esta noticia. Manifiesta que seguimos con el impulso de la ultraseguridad y de la desconfianza contra todo aquel que se salga de la norma, aunque sea disfrazado el gato Silvestre. Manifiesta que una pareja de agentes con ganas de enredar es uno de los más grandes peligros de esta democracia. En buena lógica, la policía local de la capital grancanaria debería dar un aviso a estos agentes, si no lo hizo ya, porque no se puede perder el tiempo en meterle una multa a un señor que solo busca eso tan tópico de la sonrisa del niño. La noticia, en definitiva, demuestra que lo están consiguiendo, que como saques la patita del tiesto, por lo menos te cae una multa. Cada vez nos parecemos más a Dinamarca.